Ayer -Jueves- cometí un exceso. Me salté mi dieta regular de DivX integral selecto y me metí una doble sesión de cine. No vamos a entrar en los antecedentes, pero aprovecho para saludar a aquellos que lo hicieron posible con sus esforzadas gestiones. Mis cansadas nalgas después de casi 5 horas de butaca han sufrido lo suyo, pero mereció la pena.
De primero, El intercambio. Clint Eastwood dirige, Angelina interpreta. Me gustó la dirección de actores, me gustó la fotografía con dominancia de los tonos azules y grises, me gustó la dirección artística. No me gustó demasiado la historia, otro “basado en hechos reales”. Angie madre coraje, se ve que está sensible con el tema. En algún momento se me hizo larga, y ciertas escenas me parecieron gratuitas e innecesariamente lacrimógenas. Una buena película, bien hecha, sin más.
El plato fuerte del día: El curioso caso de Benjamin Button. David Fincher al volante, Brad -y con esto hacemos la parejita- Pitt con el personaje que da nombre a la película, Cate Blanchett la chica de la historia y Julia Ormond (¿dónde se había metido esta chica? Habrá que echar un vistazo a imdb) de narradora. Preestreno VO subtitulada, un lujo para esta nuestra ciudad.
Es un peliculón y hay que verlo. Fincher se sale, la historia es genial y la forma de contarlo aún mejor. No puedo encontrar ahora mismo un defecto a la película salvo un final un poco pensado para exprimir los lagrimales. Peliculón, no he visto Slumdog Millionaire -que ganas tengo, también- pero desde luego lo va a tener difícil para superar a Benji. Para el que no lo sepa todavía, Benjamin Button nace en torno a ¿1926?, un bebé anciano que va rejuveneciendo con la edad, en el sentido contrario de lo habitual. Su vida, obra y milagros. Aviso que a partir de ahora SPOILERS INCOMING
Como recomendación, si la veis: atentos al mensaje de la película. Yo tengo mi interpretación, que ha sido curiosamente opuesta a dos personas con las que he hablado del tema. Creo que toda la película gira en torno a la vida y la muerte, cómo disfrutar la vida, cómo aceptar la realidad de la muerte para ganar perspectiva sobre lo que merece la pena y lo que no. La gente que conoce Benjamin le va enseñando pequeñas moralejas, generalmente en el momento en el que salen de su vida. Y ese mensaje conjunto resulta no ser ni moñas, ni idealista, ni religioso, ni nada parecido. Son cosas sencillas, quizá de sentido común, pero que da para pensar. Mucho. Y ya os he comentado alguna vez que me gustan las películas que me hacen pensar ¿verdad?
JCVD
Lars y una chica de verdad
Cinturón rojo
El autor del susodicho es 
Y aquí estamos, otro año más, en la dolorosa tragedia de la jornada partida. Atrás quedan las tardes plenas de siesta, playa y ocio variado. Y como en la vuelta al cole de los niños, me pongo de berrinche. Bueno, en realidad lo mismo pero en adulto: estoy de una mala ostia que te cagas.