Fiestón en verano

Supongo que hoy en Madrid estén de resaca del Orgullo Gay, Europride y demás. Hoy he llegado a la oficina y tengo algunos compañeros que se han pasado por Madrid porque prometía ser una fiesta del copón, y efectivamente, parece que lo fue. La gente comenta que se lo ha pasado en grande, que había un ambiente de desenfreno y diversión por todas partes. En el lado negativo, la masificación: al igual que en sanfermines, descenso del Sella o batalla del vino, las fiestas multitudinarias acaban siendo demasiado multitudinarias. Mucho calor, empujones, agobios. Lo de siempre.

 

Esto me ha llevado a pensar en lo curioso del tema. Decía el otro día Informe Semanal que en otros países se percibe a España como un ejemplo a seguir en materia de igualdad con respecto a la condición sexual. Aquí no nos parece para tanto, pero al pararme a pensarlo, me he dado cuenta de que, al menos en mi entorno generacional -treintaytantos-, la mayoría de la gente ve el tema, como, creo yo, tiene que ser: algo natural. Un rasgo como cualquier otro. Y la prueba es precisamente que en esa gran fiesta gay de este finde ¿cuantos heteros había, codo con codo con homos, bis, trans o lo que toque, celebrando algo que no les afecta directamente?

Estoy seguro de que a algunos miembros del colectivo gay no les hará mucha gracia que gente que no pertenece a priori a este grupo se cuele en la celebración, que lo verán como una intromisión, algo así como diluir parte del significado. Por otra parte seguro que hay otros que sabrán ver un lado positivo a esta masificación, y es precisamente el aspecto unificador: toda esa gente que había en el desfile de marras (dos millones he leído por ahí) y ¿qué mas da la condición sexual de cada uno? Lo importante es que eran capaces de estar juntos y de pasarlo bien. Dos millones de personas ejerciendo la tolerancia en tiempo real. Si yo hubiera estado en la organización, estaría muy Orgulloso del resultado. Y si tuviera menos años y más disposición a aguantar a las masas para ir de fiesta, seguramente hubiera estado allí. Olé.

1183214118_f.jpgY como nota colateral, cada día me asombra más el desparpajo de La terremoto de Alcorcón, que ha creado el himno oficial del evento. Adjunto foto ilustrativa y recomiendo escuchar el tema, disponible en las fuentes habituales, el iTunes y posiblemente en muchas radios. Me pone los pelos de punta y sin embargo me causa una rabiosa admiración la capacidad de esta tía para utilizar su estética, su morro y su falta de vergüenza, envolverlo todo en una actitud terriblemente irreverente, y conseguir que el resultado final sea todo diversión. Me quito el sombrero.

2 Responses to “Fiestón en verano”

  1. Pues yo te recomiendo ir, yo cuando estuve me lo pasé fenomenal y me quedé con ganas de volver. No he vuelto a coincidir en Madrid en esas fechas, ese ha sido el único motivo por el que no he vuelto a ir a la fiesta del orgullo gay.

    Ayla - 3 Julio, 2007 at 09:39

  2. Como ya sabes yo estuve enmedio de esos dos millones de personas y te aseguro que fue genial. Nos lo pasamos pipa. El año que viene vuelvo, fijo.

    La masificación sí que fue agobiante pero para mi no durante el desfile sino después, de copas por Chueca.

    En cuanto a la “diversidad” que había allí y al margen de homos, bis, trans, disfrazados o desnudos: lo mismo veías una pareja de viejitos con bastón (y no es coña), una de peruanos con un niño o el grupo que teníamos al lado, super divertidos, todos heteros y con unos vestidos y unas pelucas muy guapos. Vamos, que yo estaba encantada. Y desde luego que yo también estaría muy satisfecha con el resultado. Ver a gente de todas las edades pululando en ese ambiente de tolerancia es para estarlo.

    Buen rollo con todo el mundo y ningún mal comentario. Por lo menos en mi caso.

    Y los tíos más cañón que he visto en mi vida. Otro motivo más para volver el año que viene. Todos gays pero… al menos me alegro la vista :)

    Salu2

    Sandra - 3 Julio, 2007 at 11:15

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