CPA
Hace unos pocos días comentaba con una amiga que, quizá motivado por el exceso de stress y algún problema navideño en la familia, tenía uno de esos días en los que notas la necesidad de afecto.
Es curioso esto, supongo que siempre está ahí pero se nota unos días más que otros. Dependerá del estado anímico, quizá. El caso es que yo soy una persona más bien fría para ese tipo de cosas, o eso creo, y sin embargo con la edad me voy, ehm, ablandando y volviendo más moñas. Me resulta sorprendente el hecho de que, en un momento de mi vida en el que no puedo encontrar motivo de queja por mi parte, todavía haya días que necesito el empuje extra de moral que da el hecho de que te demuestre el afecto alguien que quieres. Me dejó pensativo.
Mi amiga lo definió perfectamente con el término que da título al post: CPA, Calor de Pecho Ajeno. Parece ser un término ya acuñado por ahí y del que quedé inmediatamente prendado, incorporándolo a mi repertorio de expresiones en el momento. Sintético y suena bien. Viva el léxico popular.
Por matizar, y por añadir mi granito de arena, quizá cabe una mejora posible: Calor de Pechos Ajenos. Mismo acrónimo, con extra de significado
Loading...
Es posible que deba incorporar yo también el término a mi vocabulario…
…. que nunca se sabe en lo que se puede convertir uno.
tobeallset - 10 Diciembre, 2007 at 17:12
Aupa Piolo,
Me he sentido identificado por lo del “Me resulta sorprendente el hecho de que, en un momento de mi vida en el que no puedo encontrar motivo de queja por mi parte…….”
Eso es aburrimiento, o encasillamiento o algo así. Cambia Pecho Ajeno por “Nuevas actividades”, “nuevos retos”,……………..
my 2 cents.
bark - 18 Diciembre, 2007 at 16:27