Vértigo
En el último año, mi carga de trabajo ha aumentado notablemente. La vida profesional ha comido un buen trozo a la vida personal, y curiosamente, lo hago con gusto, porque trabajo en mejores condiciones. El cansancio de tanto trabajo hace que en los findes me haya instalado en una cómoda rutina, descanso y tranquilidad. Entre unas cosas y otras, apenas soy consciente del paso del tiempo: este último año ha pasado como un rayo por delante de mis ojos, y solo a principios del año entrante, mientras consumía mis últimos días de vacaciones, me he dado cuenta. El tiempo se ha acelerado, y la situación no va a cambiar a corto plazo.
Cuando echo la vista atrás, no deja de alucinarme lo rápido que pasa todo. Tengo 34 años y me parece que fue, no ayer, pero no hace tanto, cuando era prácticamente un adolescente y mi edad actual me parecía algo remoto. Siempre digo que soy un nostálgico y posiblemente influya mucho la cercanía con la que recuerdo el pasado. Creo que soy feliz ahora, no se si más que entonces, pero echo terriblemente de menos cosas que ya no están a mi alcance. Hace apenas tres días comentaba con uno de mis mejores amigos que me encantaría quedar con alguno más e irnos de botellón a la playa. Así, como suena. Seguramente más bonito así en proyecto que una vez puestos, que si hace frío, que si qué incómodo, ya sabeis. Pero merece la pena intentarlo por recuperar las risas, las confesiones, aquella jodida sensación de lealtad incondicional.
Y todo pasa, y todo cambia, y nada es mejor ni peor, solo diferente. Y el tiempo se escurre entre las manos, sin darnos cuenta, la rutina se convierte en anestesia. Ya no hay botellón en la playa, no hay muchedumbres en el Río de la Pila, no nos corremos las clases para engullir comida rápida y copiar videojuegos. Pasamos el tiempo con la familia o con los compañeros de trabajo, porque el tiempo para los amigos es escaso, por nuestra parte y por la suya. Como montados en un carricoche de atracción de feria, circulamos por unos raíles por un circuito, el mismo por el que todo el mundo pasa, y no nos damos ni cuenta.
Yo no hago propósitos de año nuevo, porque me parecen una chorrada. Pero si que me he propuesto, y las fechas son casualidad, rebelarme un poco y quedar más con la gente. Así que avisados estais: voy a dar el coñazo a base de bien. Espero.
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Oo
jejejeje cuenta conmigo algun dia…
Angela Reyero - 19 Enero, 2009 at 10:48
Y decía yo ¿como es que Jose me ha llamado hoy?
En serio, quedamos un dia para ir al Burger King de Bidarte, tomar un long chicken con queso, y hacer la digestión en esos maravillosos sillones… Seguro que nos viene más de un flashback
burnett - 21 Enero, 2009 at 17:09
Ehhhhh …. yo me apunto a esa … aunque este finde tendremos flashbacks para largo … jejeje
Piolvs, lo que me comentas del pluggin Flash para WP, ¿Se puede instalar sin tener una instalación propia de WP? ¿Se puede pedir a la gente de WP que lo instale en tu site?
Si puedes, me comentas en el blog
usvl - 26 Enero, 2009 at 13:47
Ehm, yo no te he comentado nada del flash en el WP, he leído tu comment en tu blog y en el facebook pero no he contestado porque no se cómo se hace. Me he vuelto un poco usuario
piolvs - 27 Enero, 2009 at 17:52